Transformamos un fenómeno viral en la acción de social media más rentable del año

IKEA lleva años siendo el líder cultural indiscutible del hogar en España. Pero el mercado se ha fragmentado con la aparición de nuevos players digitales que disputan el espacio mental del consumidor. En este contexto, un producto hasta entonces secundario, se convierte en el centro de uno de los fenómenos virales más grandes del año: Un macaco japonés llamado Punch -rechazado por su madre en el Zoo de Ichikawa- se hizo viral en todo el mundo abrazando el peluche orangután DJUNGELSKOG de la marca. Un producto de 16,99€ sin campaña activa que, de repente, se convirtió en el meme global del momento: 30 millones de reproducciones, cobertura en The New York Times, The Guardian y Saturday Night Live.

Un timing de precisión quirúrgica
El reto era entrar en esa conversación aportando valor real, sin resultar oportunista, sin trivializar una historia que había emocionado a millones de personas. En lugar de reaccionar por instinto, aplicamos social listening de precisión quirúrgica para reaccionar en el momento y de la forma más adecuada. La aprimera conversación en español fue el 5 de febrero y monitorizamos la curva de viralidad hasta detectar el punto de inflexión para actuar: el 13 de febrero. Era imprescindible intervenir en el fénomeno eligiendo la emoción correcta, destensando un poco la tristeza de la historia y aportando la positividad característica de IKEA.


Una ejecución muy IKEA: hicimos mucho, con muy poco
En menos de 48 horas, producimos y publicamos una activación simultánea en X, TikTok y Threads. La ejecución fue tan IKEA como el producto: imagen limpia, el icónico price tag, tipografía de marca y un copy anclado en el refrán español "madre no hay más que una". Sin medios pagados. Solo relevancia cultural en el momento exacto. IKEA Spain fue la primera filial de IKEA en el mundo en reaccionar oficialmente al fenómeno Punch. Un homenaje humano que transformaba la tristeza de la historia en un guiño de complicidad y apoyo.
Una sola idea. Tres plataformas. Cero euros.
IKEA Spain demostró que, en la economía de la atención, la agilidad organizativa y la relevancia cultural son activos más rentables que cualquier presupuesto publicitario. Con una inversión de 0€, la marca “secuestró” una conversación para convertirla en un spike de conversación y ventas referente para la marca a través de sus medios propios en redes sociales, generando un +157% de crecimiento en la familia de peluches de IKEA.












